Charlando con Marta

Se llama Marta Reina Izquiano y si la buscas en Google encontrarás multitud de información sobre ella. Ha estado militando en Podemos y en Más País. En 2018 fue candidata a las primarias de Catalunya y en las municipales de Barcelona. También se presentó a las elecciones generales para el Congreso de los Diputados. A pesar de su carrera política comenta que está cansada y prefiere dejar ese mundillo, aunque dice haber encontrado su lugar en el Partido Feminista de España.

Pese a todo, a Marta se la conoce como la primera mujer transexual de la policía catalana, aunque ella prefiere el término “mujer reasignada”.

Dice que el confinamiento por el Covid19 le ha hecho plantearse las cosas, y aunque está estudiando Relaciones Internacionales y Criminología quiere dedicar su tiempo a una gran pasión que no mucha gente conoce. En FEM TV la conocemos, pero esta vez os dejamos con la intriga, prometemos dedicar otra entrevista exclusivamente para ello.

Aquí os dejamos nuestro segundo programa de “Charlando con”. Esperamos que disfrutéis y aprendáis con la entrevista :

Charlando con Karmele

¿Quién no conoce a Karmele Marchante? Periodista catalana, conocida por sus colaboraciones como tertuliana en programas de televisión como La Tarde de Pepe Navarro, Pasa la Vida de María Teresa Campos, Tómbola en el Canal 9, TNT de Jordi González y Sálvame presentado por Jorge Javier Vázquez.

En 2008 participó en el reality show Supervivientes de Telecinco. Ha trabajado en la radio en el programa La Vida junto a Silvia Cóppulo en Catalunya Ràdio, incluso se presentó para Eurovisión 2010 bajo el nombre artístico Pop Star Queen, y ha escrito libros como Arquetipos y Arquetipas, Los Juguetes de Karmele y el más reciente, Puta no se nace. Este último precisamente es el que nos acerca a esa Karmele Marchante feminista y luchadora.

En FEM TV nos interesa esa faceta de mujer feminista y por eso hemos querido hablar con ella. Nos contaba Karmele, que se hizo feminista tras leer a la gran Lidia Falcón, también nos explicaba que para escribir su último libro viajó durante un año por las rutas de la trata, desde Nigeria, hasta Marruecos y Somalia, y por las noches lloraba a solas, después de escuchar los testimonios tan duros de las mujeres y de las niñas prostituidas a las que entrevistó.

Estuvimos casi una hora charlando con ella. Os dejamos el vídeo para que conozcáis aún más a Karmele Marchante en su faceta Feminista. Esperamos que paséis un buen rato.

Hablamos de Lily

Una militante del Partido Feminista de España, en la vigilia de Lily, el 6 de abril de 2019, en el Raval de Barcelona

Lily era una mujer joven, una ciudadana de Barcelona de origen de Europa del Este. Hacía muchos años que vivía en la Ciudad Condal, por desgracia en condiciones muy pobres, por lo que se veía obligada a tener que prostituirse. Recibía palizas del chulo continuamente, tanto es así que cuando falleció, los médicos dijeron que tenía callosidades en las costillas de haber recibido tantos golpes.

En una ocasión denunció a su proxeneta y la condición en la que malvivía, al principio de vivir en Barcelona, pero el sistema obliga a volver a los treinta días a ratificar la denuncia, por si la persona denunciante se arrepiente, y Lily se arrepintió, ya imaginamos por qué. Así que continuó soportando las violaciones diarias de veinte o más puteros, y las palizas del chulo.

No solo era el miedo a las agresiones brutales del proxeneta lo que la obligaba a seguir esclavizada, también era el miedo por sus hijos que, fuera verdad o no, aunque para ella sí lo era ya que el chulo se preocupaba de recordárselo, los tenían vigilados. También sufría por la pobreza de su familia, por eso se la podía ver muy temprano por la mañana y muy tarde por la noche en la calle, recibiendo a puteros, para poder enviar dinero a sus hijos.

Oficialmente Lily murió de una leucemia, enfermedad que se le detectó tras la última paliza del chulo. La ingresaron y nunca más volvió a salir, porque tras unos días de estar en el hospital, falleció. Sin poder despedirse de los suyos.

No sabemos si Lily continuaría viva si hubiera podido escapar de la esclavitud de la prostitución, pero lo que sí sabemos es que si hubiera podido llevar una vida normal, como cualquier mujer merece, se hubiera podido tratar la leucemia, en el caso de que la hubiera contraído, y es muy posible que hoy en día sí continuara viva junto a sus hijos, y posiblemente sana, ya que hay una tasa del 35% de personas mayores de 20 años que se cura de esta enfermedad.

En FEM TV y en el Partido Feminista de España no nos olvidamos de Lily, hemos querido hablar de ella, de las consecuencias de la prostitución y también de la abolición de esta práctica tan cruel. La abolición, único sistema real que fulmina la esclavitud del siglo XXI.

Cristina Serrano
Coordinadora del Partido Feminista de España en Catalunya

Aquí os dejamos el vídeo.

Obra teatral PROSTITUCIÓN: crítica con perspectiva feminista

Imagen de elpais.com

A través de un grupo estatal de WhatsApp de mujeres feministas me llegó el cartel de una obra de teatro llamada PROSTITUCIÓN, dirigida por Andrés Lima e interpretada por Carmen Machi, Nathalie Poza y Carolina Yuste. La función se exhibía en Madrid, así que como yo no podía asistir, pedí en otro grupo de compañeras de Madrid si alguna de ellas podía ir a ver la función y explicarnos después qué senda tomaba el espectáculo, si el camino de la legalización de la explotación sexual de la mujer, o el de la abolición de esta práctica patriarcal y esclavista.

Esther respondió que iría ella con su hermana.

Al día siguiente del estreno, Esther y su hermana Montse acudieron al teatro. Después, en unos cuantos mensajes nos hicieron un resumen de la crítica de la obra desde una perspectiva feminista. Pero Esther fue más allá y escribió una crónica más extensa que podéis leer en elComún.es y que a continuación paso a copiar aquí:

“Hace ya unas semanas que publiqué mi primer y único artículo en este medio y lo cerraba con la intención de centrarme en la agenda feminista. Pues bien, hoy aprovecho para iniciar la agenda y enlazarlo con la crónica de la obra de teatro Prostitución que tuve oportunidad de ver el pasado sábado 18 de enero en el Teatro Español junto a mi hermana Montse.

Es evidente, por más que algunas y algunos quieran hacernos creer que no es así, que el Feminismo siempre fue abolicionista de la prostitución, porque la existencia de esta impide poder hablar de igualdad, ya que hay unos cuerpos al servicio de otros, esto es, cuerpos de mujeres que se cree que son accesibles previo pago para los hombres. Vivimos unos tiempos tan rarunos que no es complicado encontrarse con autodenominadas feministas anarquistas o de sectores anticapitalistas defendiendo posturas regulacionistas. ¿Cuándo perdieron el norte estos sectores autodenominados feministas? ¿Cuándo pasaron de oponerse a la mercantilización de todo menos del cuerpo de las mujeres? La incoherencia es tal que una no deja de sorprenderse, porque por más que quiera practicar la empatía, no puedo dejar de alucinar con tanta majadería. Citar a Federica Montseny y sus liberatorios de prostitución debería bastar, digo yo.

Siguiendo en esta senda de despropósitos llegamos las Pedroches a ver la obra de teatro citada. Teníamos ganas de verla, con sinceridad lo digo. Sabíamos que habían usado textos de Amelia Tiganus, cuyo discurso conocemos y compartimos muchas veces y a quien escuchar en una charla en persona es absolutamente recomendable, porque nada mejor para empatizar que contar una historia en primera persona. Luego escuchamos que también había textos de Virginie Despentes y ya nos mosqueamos un poco. Esto de que el feminismo se haya convertido en un producto de mercado tiene estos graves inconvenientes. No obstante, quisimos ver la obra para poder opinar con conocimiento de causa.

Siento decir que sí, salimos horrorizadas como ya hicimos saber en nuestras redes sociales. Más perplejas nos quedamos aún por ciertos comentarios y por ciertas actitudes ante nuestras críticas, pero no merece la pena darle más coba a eso. Menos mal que no fuimos las únicas porque otras dos mujeres feministas (que no voy a nombrar porque no sé si quieren ser nombradas en este artículo) tuvieron la misma percepción. No es que dude de mi criterio o del de mi hermana, pero sentirse que una no forma parte del mundo no es tan agradable como pudiera parecer y comprobar que no estás “loca” es tranquilizador. Después de ver un teatro entero aplaudiendo y de leer ciertas excusas, junto a algún artículo bastante light, lo dicho, sentir que no eres un perro verde es reconfortante.

¿Por qué me horrorizó la obra? Cuando digo esto no me refiero a la calidad de la obra, de las actrices o del montaje. No soy crítica de teatro, soy feminista y hablo de la obra desde una perspectiva feminista. Mi interés por ella nació también de esa perspectiva, así pues, es justo que la juzgue desde este parámetro porque es lo que me llevó a verla y lo que puede que haga que muchas compañeras tengan intención de verla. Y digo que no voy a entrar en juzgar la obra como obra de arte o no, porque al arte (y a todo en la vida) le pido siempre lo mismo: que contribuya a hacer de este mundo un lugar mejor, más humano y emancipador y la obra no lo hace en absoluto. Además de que querer edulcorar el mensaje envolviéndolo en tintes culturetas como que no va conmigo, porque por encima de todo siempre deben estar los mensajes, no los envoltorios (soy profe de filosofía y eso de juzgar por las apariencias es algo contra lo que intento educar a diario).

Lo primero que me horrorizó es que confunde abolición con prohibición. Lo segundo fue que se pusiera al mismo nivel discursos regulacionistas y abolicionistas, si los hubiera habido, porque no se nombra ni una sola vez la palabra abolición y se insiste en que desde sectores privilegiados (otra vez con lo que de blancas y heterosexuales) se niega a las mujeres prostituidas la posibilidad de “regular” su situación. En definitiva, salí decepcionada y con mucha impotencia porque la obra blanquea la postura regulacionista. Se “humaniza” al putero, se normaliza la prostitución como algo no deseado pero inevitable en situación de precariedad, se ignora la existencia del proxeneta y se obvia que el sexo debe nacer del deseo compartido y que todo lo que no parta de ese deseo es violación. Incluso se ridiculiza la teoría del contrato sexual de Carole Pateman, obra imprescindible (El contrato sexual) dentro de la teoría Feminista.

Me da igual quién esté detrás de esta obra y quién se esté lucrando con ella, lo claro es que es una obra al servicio del lobby proxeneta. En este país nadie veía normal la prostitución y estas falsas progresías están contribuyendo a normalizar lo que no es normal. Y basta ya de discursos, que el papel lo aguanta todo (y no digamos una tribuna del Congreso). No quiero para mí un futuro como puta, ni para mi hija tampoco y como no lo quiero para nosotras, no lo quiero para nadie. El elitismo sí que lo tienen quienes mantienen discursos pro-regulación porque saben que a ellas no les tocará pasar por ello.

Justificar la prostitución por la situación de pobreza es lo peor. Luchemos contra la pobreza, pero que no quieran vendernos que es posible la prostitución como salida a la pobreza. NO. Es una cuestión de clase y de feminismo y todo lo que no sea claramente abolicionista siempre sirve al sistema que es capitalista y patriarcal. Y claro que soy tajante, porque la equidistancia es ponerse de parte del sistema, que por si lo olvidaron, es el enemigo.

Para terminar, recordar que por más que una o uno se autodenomine lo que quiera, nuestros actos son los que nos definen. Ser feminista, por más que quieran tergiversar la palabra, es luchar por la igualdad entre hombres y mujeres para conseguir la ansiada emancipación de las mujeres. Por ello ser feminista es ser abolicionista de la prostitución, la pornografía, el género e implica estar contra la práctica de los vientres de alquiler. En próximos artículos habrá que empezar a hablar de la abolición del género, espero poder sacar tiempo para ello.”

Crónica de Esther Díaz Pedroche, profesora de Filosofía y Feminista Radical.

Conozco un poquito a Esther y a Montse y confío plenamente en el criterio de las dos. Y para mí, como Feminista que soy, sobre el tema de la prostitución, todo lo que no sea mensaje claro y directo sobre instaurar la abolición, no me merece confianza ni credibilidad.

La prostitución es el mayor éxito del patriarcado“, como dice la gran Feminista Lidia Falcón. Es explotación sexual. Es desigualdad entre hombres y mujeres. No cabe en una sociedad civilizada y democratizada. Me da igual que se diga que hay prostitutas que quieren serlo (el 1% será, porque el 99% están prostituidas por necesidad u obligadas a través de la trata), porque, aunque las que quisieran fuera un porcentaje alto, vivir en desigualdad y desventaja alberga estar en un estado de opresión y de guerra para ellas, y para todas las demás.

No debemos permitir que haya charlas sobre la prostitución en las universidades, no cabe el debate sobre la esclavitud, sea sexual o del tipo que sea. No a la esclavitud. Punto. Y no deberiamos consentir que se hicieran obras de teatro que blanqueen la legalización de la explotación sexual de los seres humanos. ¿A qué espera el Gobierno para establecer unas leyes abolicionistas?, si las Feministas de la II República lo consiguieron, las de hoy en día tenemos que alcanzar el logro de la abolición de la prostitución.

Cristina Serrano
Coordinadora del Partido Feminista de España en Catalunya

Cuando pienso en esta trama de explotación sexual de menores, no puedo evitar acordarme del caso Bar España, y de las niñas Toñi, Miriam y Desirée de Alcàsser

2017, la exdiputada y expresidenta del Parlamento balear, Xelo Huertas, denuncia negligencias y falta de recursos en los servicios sociales de Baleares, el IMAS (Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales). Según ella, después de haber indagado descubre que se están cometiendo irregularidades muy graves, tanto en el diagnóstico de algunas retiradas de tutela de menores a los padres, como en la custodia y el cuidado de esos niños y niñas en los centros.

Presenta una propuesta no de ley (PNL) “para remodelar el IMAS y encargar una auditoría externa de los últimos diez años”. Unos meses después, el 13 de marzo de 2018, la PNL se vota con el rechazo absoluto de la cámara y bajo las acusaciones hacia Huertas de “generar alarmismo y de hacer espectáculo con los menores”, “Usted pone en cuestión todo un sistema y genera desconfianza”.

Dos años después en Mallorca el 24 de diciembre de 2019, una niña de 13 años es violada por un grupo de adolescentes. Durante la denuncia, la menor hace referencia de la existencia de un grupo organizado dedicado a reclutar menores en situación vulnerable: sexo a cambio de drogas y dinero. Ella es una de esas niñas vulnerables ya que está tutelada por uno de los centros del IMAS.

Los casos de prostitución infantil que habrán sucedido desde que Xelo Huertas lo denuncia e intenta hacer una investigación, hasta que se destapa el “escándalo” tras la denuncia de la menor dos años despues, no han salido a la luz, aunque, Fiscalía de Menores dice ahora investigar 16 posibles casos de explotación sexual infantil (15 niñas y 1 niño). Además, la misma Conselleria de Asuntos Sociales del Gobierno Balear admite que en los últimos cuatro años se ha despedido a cinco educadores y educadoras de los centros Es Pinaret, Es Mussol y Son Fusteret, por “conductas sexuales inadecuadas” con los menores. Hechos denunciados entre los años 2016 y 2019. Cuatro de ellos denunciados a Fiscalía.

Luego, ¿se sabía? Entonces, las denuncias de Xelo Huertas tenían fundamento.

Pero esto viene pasando mucho antes de que Huertas lo denunciara. Hay una asociación llamada ACCESI (Agrupación Ciudadana Contra la Explotación Sexual Infantil), impulsada por Joana Molinas. Joana fue una menor tutelada en los años 90, y cuenta que ella fue violada por primera vez a los 9 años, e intentaron prostituirla varias veces cuando a los 13 ingresó en un centro de menores. Hoy tiene 41 años. Entonces, hace 30 ya existía la explotación sexual de menores tutelados en Baleares. ¿Alguien dudaría de que incluso viene de mucho atrás? Ella no fue la primera ni la única. Cuando leo a Joana escribir la frase “Mediterraneo turístico” no puedo evitar pensar en una red de turismo sexual y pederastia.

A medida que busco información me doy cuenta de que parece una práctica habitual y antigua. Parece que mucha gente lo sabe y calla. Es un tema muy grave en el que tiene que ver gente poderosa, de lo contrario sería imposible mantener el velo que lo oculta.

De hecho, después del escándalo inicial ha vuelto el silencio. Algunas intentamos mantenerlo vivo en foros, grupos de WhatsApp o en redes sociales:

O escribiendo sobre el tema en páginas web feministas como Natalia con su artículo Los tentáculos que atrapan a las menores tuteladas en el que apunta varios datos. O yo misma con este escrito.

Hace ya un mes que la prensa no dice nada y los políticos parecen no atreverse a hablar del tema. Como Irene Montero, la actual Ministra de Igualdad que dijo en una entrevista para Onda cero “Hay una investigación en marcha y nos corresponde ser cautelosos”.

Lo terrible es que se sabe de siempre pero no ocurre nada. Algunos trabajadores de centros de protección de menores han dicho en prensa cosas como “Cuando vienen con zapatos nuevos sabes que se han prostituido” o ” Cuando una niña se escapa y vuelve al día siguiente, con ropa de marca, o unas zapatillas, o veinte euros, ya sabemos qué ha pasado“. Algunos incluso se atreven a decir que hay un “descontrol absoluto” en estos lugares, ya que algunos menores consiguen escaparse y tardan días en volver al centro.

PSOE, MÉS y Unidas Podemos han presentado una moción con la que se insta al Consell a crear una comisión de expertos para “evaluar” las actuaciones del IMAS y establecer “propuestas de mejora” para combatir la explotación sexual infantil en el futuro. Pero, ¿y lo que ha sucedido hasta ahora? ¿los gobiernos no quieren encontrar a los culpables? ¿qué pasa con el resto de centros que hay en todo el Estado? No somos tan ingenuas como para pensar que esto solo ocurre en las Baleares.

Sospechamos que una vez más se va a llevar al olvido, o al engaño, un tema que atañe a niñas, niños y adolescentes. O quizás busquen un cabeza de turco. Es demasiado evidente que la prostitución mueve muchos millones de euros y la mafia es muy poderosa. Más que los gobiernos. Y a ellos les da lo mismo si la manera de lucrarse es a costa del sufrimiento de las más vulnerables, lo que importa es enriquecer al capital y para ello cuentan con su gran aliado el patriarcado.

Cuando pienso en esta trama de explotación sexual de menores, no puedo evitar acordarme del caso Bar España, y de las niñas Toñi, Miriam y Desirée de Alcàsser.

Cristina Serrano
Coordinadora del Partido Feminista de España en Catalunya

Paremos la guerra!

A raíz de las tensiones político militares entre EEUU e Iran, y por el asesinato del general iraní Qasem Soleimani, la Plataforma Aturem la Guerra (PAG), convocó el pasado sábado 25 de enero de 2020 una concentración en la plaza Sant Jaume de Barcelona. A la que acudieron más de un centenar de personas.

Estaban convocadas más de 200 ciudades de todo el mundo.

Miembros de la Plataforma Aturem la Guerra, como el activista David Karvala, las actrices de la compañía teatral Teatre amb R de República, Natalia Abu-Sharar presidenta de la Comunidad Palestina de Catalunya y Rosa Cañadell, portavoz de la Asamblea Internacional de los Pueblos, leyeron sendos comunicados exigiendo el fin de las intervenciones militares extranjeras.

FEM TV estuvo allí y habló con algunas de las activistas de la plataforma PAG.

Los comunicados leídos por las diferenctes asociaciones activistas se pueden ver y escuchar en nuestro canal FEM TV de YouTube.

Primera quincena: tres feminicidios y dos intentos de quemar vivas a sus mujeres

6 de enero, Esplugues de Llobregat, Barcelona. Un hombre mata a su mujer de 28 años y a su hija de 3. Lo explicábamos hace unos días así.

9 de enero, Castilleja de la Cuesta, Sevilla. Un hombre escucha los gritos de auxilio de su vecina, salta la valla de la vivienda y se encuentra con el marido sujetando la puerta de la casa para evitar que la mujer pudiera escapar. Ha prendido fuego a la habitación y ella se está quemando. El hombre que salva a la mujer lo explica así:

“una vez que subí la escalera, estaba el hombre aguantando la puerta. Su reacción es quedarse con la puerta así. Lo aparté, abrí la puerta y vi a la mujer. Estaba chamuscada, el chaleco casi ardiendo, los pelos casi ardiendo también”. Feminicidio fallido.

12 de enero, Madrid. Una mujer llama a la policía alertando de que su hija está siendo amenazada por el novio de esta con quemarla viva, están solos en la casa y además él lleva un cuchillo. Dos policías se acercan hasta el domicilio en donde están ocurriendo los hechos. El hombre, de 50 años, acuchilla a los dos agentes, a uno en el cuello y al otro en el tórax, aun así, uno de los policías consigue abatirlo a tiros y le mata, evitando así que acabe matándolos a ellos y a la mujer. Segundo feminicidio fallido.

Afortunadamente los dos policías heridos están fuera de peligro y se recuperan favorablemente.

También el 12 de enero, en Puerto Llano, Ciudad Real, un hombre denuncia a la policía la imposibilidad de ponerse en contacto con su hermano desde hace días. La policía se persona en el domicilio y en el interior de la vivienda se encuentran con dos cadáveres, el de un hombre con un disparo y el de una mujer con varios impactos de bala. El arma está junto a los cuerpos. Él la había asesinado a ella y después se había suicidado.

Según el forense el suceso había ocurrido hacía más de un día.

Así ha transcurrido la primera quincena del año 2020, con dos mujeres y una niña asesinadas, y dos mujeres a punto de morir abrasadas.

Pero hay hombres (y algunas mujeres) que niegan la violencia machista. Hay algunos que se entristecen por el hombre abatido por la policía y por el que se ha suicidado, pero no sienten el horror ni la pena por el asesinato de dos mujeres y una niña. No sienten alivio tras saber que, dos mujeres han sido salvadas de haber muerto quemadas vivas a manos de sus parejas.

Hay algunos que sólo se enfurecen cuando los asesinos son extranjeros, o son españoles, pero de “otra” etnia. No les importa lo más mínimo que el denominador común de todos los asesinatos de más de 1000 mujeres de los últimos 15 años, hayan sido cometidos por hombres. Dicen algunos incluso, que 1000 feminicidios en 15 años no es para tanto, pero se rasgan las vestiduras cuando hablan de las víctimas de ETA, que se llevó por delante a 829 personas en 45 años. Menos de 900 en 45 años frente a más de 1000 en 15 años. A lo de ETA se le llama terrorismo, pero a la violencia machista no se le puede llamar así. Y, ¿por qué?, es fácil adivinarlo, porque con ETA cualquier hombre era susceptible de ser víctima, ya que los atentados eran indiscriminados. Hombres, mujeres, niñas y niños eran víctimas potenciales. Quizás los hombres tenían más posibilidades ya que en aquella época había pocas mujeres en las fuerzas armadas o en los cuerpos policiales. Aunque muchos de los atentados se cometieron contra civiles; mujeres, niñas, niños y hombres murieron. En cambio, con el terrorismo machista a ellos nunca les va a tocar, ya que el terrorismo machista únicamente ataca a infantes y a mujeres. Sobre todo, a mujeres. A hombres, nunca. Eso sí, a sus mujeres que no las toque nadie (solo las tocan ellos, piensan algunos).

Y como el mundo está hecho por y para el hombre, como el sistema es androcentrista y patriarcal, cuando se toca al hombre es terrorismo, pero cuando se toca a la mujer la violencia no existe. De la misma manera que cuando al hombre le toca luchar contra otros, la forma de vida se convierte en guerra, pero cuando es la mujer la que tiene que luchar, no existe la guerra. Como no son ellos los que luchan, hay paz.

Porque lo que para ellos es paz, para nosotras continúa siendo la guerra. Y además, sin tregua.